Las fiestas que he disfrutado, los llantos y los largos ratos meditando.
Lo que se dice de mí, lo que creen de mi, lo que fui.
La nicotina que abandoné y retomé, deje y retomé...
en un juego sin fin.
La oscuridad de mis pensamientos y el aislamiento.
Todo lo que arreglé y rompí.
Las veces que gané y perdí.
Mi vida después de ti, la vida que retomé y la mejor opción que tomé al dejar ir.
Por primera vez me sentí libre y feliz.
El amor que encontré y que aún florece dentro de mi.
Y aunque muchos preferirían que no escriba de ti- es imposible hacer un recuento de mi- sin la adolescencia que viví.
Mis días escribiendo, bebiendo, disfrutando y amando...
Encontrando el amor soñado y accidentado.
En esta nueva etapa que puedo decir, aún peco, me arrepiento y tengo sueños.