31/5/20

pandemia

Ya no soy esa persona. Alguien que le escribe cuentos a la nada o al por nada.

Bendita, bienvenida, arrogancia de mi vida

Cariño, no puedo negar quién fui,  menos en esta crisis que nos tiene, otra vez, aquí.
De cara al pasado, sin motivos ante el presente, sin plan para el futuro.
Tu llamado, hace 9 años, era un placer para mí, pero, hoy, te equivocas.
Ya no le temo a las noches, ni me escurro por las madrugadas, he podido enfrentar limpia las ansias.
Aún trabajo en los mismos problemas, pero ya no me dedico a desearte.
Yo he cortado la cuerda, el cordón umbilical de mi apego, dependencia emocional y miedo a la soledad. Aunque tu sigues inyectándote una dosis patética y rayada de deseo y desenfreno.
No lo niego, a veces, quisiera volver a aquel tiempo de nicotina, labios rojos, cabellos rubios o cuando era una joven de 19 que jugaba al engaño y las escondidas. Pero ya no estoy ahí.