Quiero improvisar un par de letras, pero sin tristeza a mi creatividad le es difícil subir y lo hace a cuestas.
Aquí va:
La gente te nombra, bailas a tu ritmo e inventas nuevos himnos, aunque pocos lo entienden. Dejas huella, tanto, que hasta quieren imitar tus letras, pero no saben que todo lo que aprendiste lo viviste desde el dolor, la mentira y la pérdida. Te basta con ser tu propia antagonista y aún así se forman filas de "amigas", enemigas y esposas inseguras. ¡Qué mal por ti! Así que te toca reír, vivir y presumir que, gracias a ti, cada pieza encajó ahí. Así que "Tal vez", hoy, hace más sentido por aquí.
Fin.