Dijiste que no era buena y, yo te digo, soy la mejor: aprendió a andar y hasta correr. Soy mamá orgullosa.
Y es que no te importa y está bien. Ya no controlo nada. Se lo dejo a los días, pero mi hija es la mejor.
Corremos 5km y más, que el tiempo nos diga hasta dónde vamos a llegar.