Hace dos días cumplió años la persona más importante de mi vida.
Todo lo que soy, todo, en parte te lo debo a vos.
Y aquí te ando siempre, soy tu mitad.
Te amo, y te voy a amar siempre, hasta el final.
Sos la luz más grande, conmigo en todo, para todo.
Un abrazo hasta el cielo, hasta donde estés, en el mar, en los árboles, en las flores, en las estrellas, en el atardecer, en las noches, en la luna. en todas esas partes estás tú.
Hasta la otra vida Papá.
Te amo.
Aún siento que me falta por crecer, pero por primera vez puedo decir que estoy donde quiero estar.
Aún me falta encontrarme, fortalecer mi carácter, amarme, perdonarme, pero por primera vez soy quien quiero ser.
Estoy conociéndome y es una nueva sensación, aquella de libertad que nunca había sentido, la incertidumbre de no saber qué vendrá.
Con la certeza de que en algún momento por fin me podré encontrar.
Ha sido un camino difícil, ha sido un camino de dolor, mucho dolor...
y ese aún lo sigo padeciendo, falta que melancolía y tristeza desaparezcan o que me den tregua, pero no me detendré.
Ahora solo debo de sanar, ahora solo debo de buscar mi paz.
Me amo, me respeto.
Perdón, perdón a todos lo que dañé en esta transición, por la veces que le fallé y actué como nunca imaginé.
Y aquí voy, con carga, pero cada vez se vuelve más liviana.
A todos los que han estado, gracias.
A todos los que se han quedado, gracias.
Sigan siendo luz.
Te recuerdo G.
Ya no voy de fiesta en fiesta, ya no voy comprando cigarrillo tras cigarrillo, ya no marco sin sentido. Ahora amanezco liviana, sin resaca.
Querido y creíste que un par de versos tristes me hacían ver aún enamorada.
No te equivoques - yo a vos te superé hace muchos puchitos - no necesito repetírtelo.
Vive y deja que todo fluya
Vive y deja que se largue todo lo tóxico del pasado.
No fuimos buenos (esa es la verdad).
Y ahora vuelves a lo de siempre, sí, a las chicas plásticas...
Y yo pues regreso a las causas perdidas.
¿A dónde dejaste la ira? ¿la guardaste para la nueva rica?
Claro, yo sigo siendo la misma. No me hace falta decir que he cambiado.
Yo sé hasta donde he llevado mi proceso y cuánto ha sido mi progreso.
Ya no hay más, ni una palabra, ni deseo.
Adiós a los 5 años. (no todos fueron malos)
Así que hoy quédate con tus mentiras, pues a mi me basta con vivir mi vida tranquila.
Puse pausa y tiré mi artillería.
Ahora precisamente no siento nada.
Solo quiero seguir corriendo, recuperar mi resistencia de 8 km, tomar fotografías de todas las noches, los árboles, las estrellas y el atardecer.
Sigo simple, sola y escribiendo.