17/12/12

Arctic Isabel


Cuando se disponía a embriagarse.... Sí, esa era ella, la silueta de un fantasma que se plasmaba tras el humo del cigarrillo... cuando la libertad la acariciaba y la divinidad la abrazaba.

Se perdió así misma, se olvidó que existía y se consoló con la ira...
Se vengó con las sepias y esperó con las manos vacías.

Lloraba con la risas, se llenaba con sabiduría...
Se olvidó del optimismo... se rodeó de conformismo.

Sus noches eran los mediodías y los días su oscuridad.
Su destino era el fracaso y su aliento el enamoramiento.

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