Nada pasa porque si, las acciones vienen de la mano con una reacción, bueno o malo, todo depende de nuestros actos.
Escuchando “Retrograde” de James Blake recordé el porque ahora estoy aquí, porque decidí ya no mirar hacia atrás. Difícil , doloroso o triste fue un acto transformador, aquel que marcó la pauta para una mejora personal.
Mejora con una estructura firme, con un gran amor egoísta nada más y nada menos que para mi persona.
Si hago una retrospectiva puedo decir que el ayer me dejó muchas cosas buenas y amargas… vivencias enriquecedoras que enfocaron mi vida paralela.
Ahora experimento mi presente absurdo… ese lleno de retos, pero sobre todo caminante.
Y aunque el mañana es incierto, tengo por seguro que seguiré satisfecha y llena de amor por los pasos que logré.
Y parafraseando a un grande concluyo que “ el mejor perdón es el olvido”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario