No es dolor, no es enojo, no es decepción...
Es el adiós.
De qué me sirvió saber que tenía un gran corazón si lograste callarlo con tu miedo, dolor y poca convicción.
Vos tiraste el beneficio de la duda... vos quisiste jugar a que me doliera porque siempre pensas en vos...
Qué egoísta...
Querías simplemente matar, ser el que juega sus cartas duras...
Te falta amor, conciencia y sobre todo respeto.
¿A quién queres engañar con esa coraza?
Me demostraste que a parte de inteligencia lo otro que falta es la seguridad para saber que uno es quién es (sin dañar a los demás)
Pero a qué se puede aspirar... ya lo demostraste todo...
Te falta cabeza y víceras (ya sabemos que no tenes corazón)
Sos una mala poesía... y te quedaste en 24 horas de nicotina.
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