Extrañando y pensando en vos.
Acostumbrándome a andar y a saber poco o nada.
Mi cabeza lo ha estado pensando demasiado.
Y me duele la panza solo de contemplarlo.
A veces te veo, claro, en los sueños...
Bailando, escuchando, recitando, bebiendo, fumando, roncando, soñando.
Y no me imaginé que dolería tanto.
Más fuerte que cualquier pasado.
Cómo en tres semanas me enamoré tanto?
Hoy solo me quedan las letras, los recuerdos de cada despedida y el seguir de los días...
Ni tu ego, ni mi ego.
Ni mi orgullo, ni tu orgullo...
Pues nadie tuvo el valor de arreglar esto.
Y de nuevo estamos lejos... mirando otros cielos.
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