Lo que aprendí -de mi otra G- es que uno no debe actuar siempre con impulsividad.
Aprendí de G a disfrutar porque todo es fugaz.
Aprendí de G a no creer en todo lo que diga G.
Y descubrí con G que hay cosas que te marcan en verdad.
La luna, el amanecer, la noche, la lluvia, el viento, el ron se reinventaron con G.
Y lo que me arrepiento con G es no haber sido G.
Y lamento que ambos nos conociéramos aún con el corazón partido.
Vive G.
Camina G.
Ríe G.
Cree G.
Nada G.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario