Ya no hay días tristes, ya no hay tormentas...
Las horas pasan, y el estrés es lo único que me sobrepasa.
Me tomé un respiro, salí otra vez, corrí otra vez.
Ya no te veo en cada lugar donde construimos lo nuestro.
Y vienen los mejores tiempos, sí, aquellos vientos que barren cualquier sentimiento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario