Hace un año te conocí y pude sentir en ese preciso momento cómo revolucionaste todo en mí. Y tuve miedo, y me aterró tu nada. (y quizá siga asustada con eso) Pero hoy, hoy, estoy cansada de tener miedo, de guardarme a la frialdad, de no escribir para decir lo que siento.
Así que hoy te pienso, hoy te sueño.
Y quiero decirte -te quiero- sin que haya un motivo y lo hago en honor a todas las veces que me lo he guardado al sentirlo... Hoy tus brazos (o abrazos) me parecen el lugar más cálido para pasar este frío y tus besos, la dosis perfecta para vencer la tosquedad.
Y tu risa retorcida... mi arte figurativo preferido.
Y tu cuerpo es el océano donde yo me pierdo y me sigo descubriendo.
Ven y revelate…
Desnuda…
Desnudo… Hasta el alma.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario