Cherry
Recuerdo la nicotina. El marlboro blanco, el marlboro rojo. Tus pupilas. Un pobre enamorado que desde su ordenar descubrió que fue expulsado de su propia epifanía. Dos seres salvajes cazando, siendo cavernícolas. Las vestiduras caían. Las risas retorcidas. Se detenía la música. Se avivaba la mora, se levantaba la sepia. Ochos año de una dosis de 24 horas de nicotina.
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