Me invade el invierno, las despedidas no son mis preferidas.
¿Por qué decir adiós -para crecer- duele tanto?
¿Por qué tenemos que dejar sueños para sobrevivir a las adversidades?
Caminos que he debido de correr.
Negarse a subsistir o vivir.
No te aferres, deja ir.
Vuela como un albatros, entre el océano y la superficie.
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