11/6/23

Aquí, dónde no es nuestro hogar

Está canción sí se siente como casa, me dije. Siempre vuelve en momentos como este. 

Está nublada mi casa, mi mente y corazón en estos, mis, últimos días habitando con vos. 

Voy a turnos, disociando, presente, pasado. Veo como en simultáneo va cambiado mi reloj análogo. Sí, sincronizados como si fueran a darme respuesta a lo que quiero descifrar. 

No te gusta que abra las ventanas, pero estoy en huelga, juntando cada pedazo, y dejando que entre el aire... la luz.  

Me ahogo, el corazón se me aplasta, la cabeza explota y mi amor no se desvanece, persiste, aunque se va terminando la flama. 

Estoy triste, estoy llena de enojo, de cosas no dichas, de gritos que espanto, llena de lágrimas, decepción y arritmias. 

Intentando ser mandarina en una mente sin resplandor: una chica común y corriente que trata de estar en paz consigo misma hasta que llegas vos.

¿Sabes empatizar? ¿Sabes que es el dolor? ¿Sabes cómo no reprimir un sentir? Creo que no. 

En esta casa no hábito yo. Me sigo tomando un placebo de vos. 

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