24/4/20

My life story

Me embriagué, me intoxiqué, me llené de cenizas y di golpes de nicotina.
Soñé en nunca envejecer, pero, mirá, aquí estoy. Aunque aún no me despido de mi juventud y rebeldía.
Y sí, sí te amé, pero no de la manera que crees. Más bien eras un maestro que a su paso me ayudó a crecer. No era amor, no aquel amor romántico que a muchos ha esclavizado. Un querer en medio de tanta ira y dolor. Eso fue.

A ti, a ti sabes lo que tengo para decir: no supimos cómo y se fue. Te guardo y te deseo lo mejor en tus días. Solo cuídate del alquitrán y la nicotina. Gracias, sin duda, me enamoré. Pero lo supe después.

G, vos y yo seguimos descifrando: ¿cómo?
No me quejo, de esto se trata,  vamos a resolver y encontrar las respuestas a situaciones que nunca hemos vivido: como perder un hijo o saber, simplemente, qué decir.

A mis amigxs, gracias por resistir, a mi familia, gracias por permanecer.
A ti, bebé (G pequeño), gracias por venir.

Nota: A vos, gracias por ayudarme a dejar ir el apego y, por primera vez, a reconocer que no era yo. Mi vida cambió. Te guardo en mis 24 horas de nicotina. Feliz vida.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario