Me he vuelto más fuerte. Sigo pensándote, pero cada tanto me acostumbro a hablar de lo que fue en voz alta.Hay tristeza aún colándose en mi maleza. Días como hoy donde te dediqué buena parte de mi noche y me arranqué el dolor.
Donde me transformé y recordé viejos amores. Qué lindo fue pensar en ellos y no sentir dolor. Que espantoso fue verte pasar entre ellos y que poquito a poco te quedes en el estante de los ex amores. No fuiste poco, significaste mucho, aunque, ya, te desconozco.
Lastimosamente, ya no sé quién eres. Antes, hace solo tres meses, eras todo. Pero se cayó aquello, vi sin anestesia lo que eras. Sí, dolió, y no quedó más que hacer rabietas y ahogarme entre el llanto por las noches. Y, aquí estoy. Sigo andando, sigo entera, ya no pasa que me quiebro como hace 60 noches. Ya no pesa y digo: fuiste demasiado básico. Nada de esto volverá, nada de esto se puede reiniciar. Nos perdimos, te perdiste, realmente, nunca te encontraste. Y yo, con certeza, camino sin mirar atrás. Ya no espero más. Aún atravieso pesadillas por las noches, pero me abrazo y me tengo. Y con eso basta, por fin ganaste el juego: en el que me perdés para siempre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario