Pensado en todas mis rupturas y en lo icónica que se ha vuelto la Taylor quiero decir: ¡Qué ironía que no hubiese reventado mis oídos con este himno: We are never ever getting back together!
2012, un artista, yo una simple mortal, dos sagis que se convencieron que jamás darían un paso atrás.
Sí, dos hombres que "gritaron" su verdad: Yo, la mala de la historia, la joven que no quería comprometerse y le gustaba divertirse. Qué pecado era ser joven para vos. Gracias al universo que decidí safarme y correr. Que ya no me enredaste, más bien, dominaste.
Y sí, en su momento creí que lo sufrí, pero, al final, no.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario